Nace una feliz idea, que OJO, queda en eso, buena o mala no importa, el chiste es que existe una idea.
Existe un motivador, puede ser una persona o un factor. Ambos indican que esa idea sería un hit y podrían “darla a luz”, osea vida pues al proyecto.
Resulta que todos los involucrados; la idea, el motivador y los seguidores, mantienen un ánimo latente durante las siguientes DOS semanas, sí, es mi estadística.
Pero resulta, que todos los involucrados excepto la idea, son amigos. ¡Praaaaaaamp!
Surgen comentarios básicos que sugieren la buena voluntad y textos a edición tipo “es que contigo yo si haría negocio”, “¡nombre! nosotros sabemos que no nos jugaríamos chueco”, etc. Aunque no se expresen, se piensan porque es la premisa básica de la asociación: La confianza.
Hasta aquí vamos bien y todos somos felices, pero ¿cuáles son los términos reales para poder consumar tan sagrada aventura?, he aquí mis investigaciones y vivencias personales que indican a primera instancia claramente por qué hacer o no un negocio con los cuates:
- La idea es maravillosa pero nunca se plantea en papel. Aunque suene de lo más de hueva, no todo es diversión, hay que nerdearle un poco y darle una personalidad a ese “gran negocio”. ¿Qué quieres?, ¿cuál es el verdadero espíritu?, ¿cuál es la personalidad de tu gran negocio?
- Ahora, hay que seguir investigando como el más clavado en el rubro: ¿cómo lo quieres?, ¿quién existe alrededor haciendo algo similar?, ¿en dónde está la verdadera oportunidad?
- Ahora, los tiempos han cambiado, el mercadeo es muy diferente, la gente debe buscarte y para hacer eso ¿qué ofreces?, ¿cuál es tu diferenciador?, ¿en qué diantres estás beneficiando a tus supuestos prospectos?
Bien, aquí vas iniciando del camino. Y si investigas un poco más verás que además hay miles de consejos, cursos, tutoriales, apoyos, programas, embaucadores, timadores y demás, que poseen información que aunque sea de la fuente más absurda, debes conocer, entender, desechar o atesorar.
Supongamos que hasta aquí has hecho todo y muy bien. Ojo, no has empezado para nada tu negocio, estás en la etapa de evaluación. Ahora piensa ¿qué tanto involucramiento hay de las partes para en verdad poder comenzar? y es en dónde viene lo bueno.
Es en dónde viene la decisión más sabia para entender si debes o no hacer un negocio con tus amigos.
- Verifica si existe el mismo nivel de compromiso. No hay pretextos, el que trabaja y quiere su negocio por fuera siempre tendrá como prioridad su empleo PUNTO. Si cedes ante esto es: porque la persona es un inversor importante, es experto en la materia, va a llevar a cabo una lista de tareas, es súper comprometido o estás decidido a que no te importe, pero debes concientizar que ASÍ SERÁ SIEMPRE.
- Verifica si existe el mismo amor al proyecto. Hay miles que dicen “bueno, si ustedes dicen que así, así lo haremos” ¡NO!, que exponga su punto y si no está convencido bye bye bird!. Si cuándo quieres algo cuesta trabajo, cuando no lo quieres cuesta el doble y entran en juego desidias que para nada son buenas cuando emprendes algo.
- Supongamos que deciden empezar y entonces viene mucha más investigación, plan de negocios, etc. que encontrarás en tu portal más cercano.
- Digamos que ya tienen su hermoso y complicado business plan, según yo hasta ahí nada está decidido, nada está formado, sigue en pie la ilusión pero con una sana proyección de las cosas en la que todos deben estar de acuerdo. Y vienen los planes para la conformación de la empresa, ya saben, esas cosas que duelen, ¿qué le toca a quién? tanto en derechos como en obligaciones, asignación de tareas, etc.
- Para todo lo anterior seguro ya han pasado al menos casi dos meses, ya pasó la primer prueba de involucramiento, de compromiso en dónde ya no existe ni debe existir el “hoy no puedo, ni mañana, ni pasado, ni el sábado, ni el domingo” o el “vayan viendo y me cuentan es que estoy atorado y no voy a llegar a la reunión que es dentro de 5 minutos” o “yo como diga X, yo apoyo, nomás me avisan” ¡NO!
- La desfachatez experimental del “no pues, en dos meses ya estamos ganando, ¿cómo lo repartimos?” – HOLD-ON – no puedes comenzar a repartir antes de conocer la vida contable de tu país, estado, etc. No puedes decidir sobre utilidades si no sabes tus gastos reales, etc. Un negocio no da utilidades en un mes ni dos, a veces hasta el primer o segundo año logras un punto de equilibrio (en papel)… es un proceso que depende de cómo vayas criando y alimentado a tu hijito > tu empresa. Esto es común.
Todos estos síntomas son de amateurs en los negocios. El punto central es que los detalles lo dicen todo. Más bien, ese es mi punto. Si ves ligeramente rasgos de desidia, aislamiento, desapego, etc. son cosas que se proyectarán por siempre y una vez creada la sacrosanta institución no habrá vuelta atrás.
Si hay alguna duda, o se habla o se echa para atrás todo. Es más sano. Más cuándo sabemos que las amistades cuestan porque se han trabajado en el pasado, se han trabajado de manera natural pero ahí están. Sólo que los negocios son un poco diferentes y fríos. Más allá de la amistad están los intereses monetarios y sicológicos.
Una vez más OJO con lo anterior, no has iniciado tu negocio, pero tal vez, sólo tal vez te de una guía básica.
La persona que admiras por su determinación, no necesariamente tiene determinación en los negocios. A quien admiras por sus relaciones públicas, no siempre sabe aterrizar sus relaciones públicas en el negocio. Y así, como dicen.
No tienes que ser adivino, ni sicólogo, ni nada. Simplemente debes aprender a escuchar y entender lo que sucede alrededor.
El mejor negocio es el que empieza en igualdad de circunstancias entre los creadores, igualdad mental, animosa, etc.
De lo contrario, no titubees, simplemente da vuelta atrás y busca verdaderos socios.
Buena suerte, porque lo importante hoy es asociarse, crear, formar equipos, lograr cosas innovadoras en tu país. Que no te de miedo, sólo cuida las premisas básicas y el mensaje final es; no te dejes llevar por la amistad de años. Sólo haz tu proyecto realidad de la mejor forma.
Hola Haydeé
Mil felicidades, no sabes cuántas cosas me sonaron conocidas!
un abrazo
Alvaro (@varu28)
Ok Amiga para empezar tenemos que saber si el amigo es chilago? por que esos son muy tranzas. …….jijij…No ya bien, me parece buenos los puntos pero como dices la realidad es otra, Y la neta el que se aviente un negocio con un amigo es muy valiente…..
Bechitos
Te juro que no habia visto este post hasta el dia de hoy, que estaba haciendo un sondeo del mercado y segui tu liga de linkedin, veo que tienes experiencia en la materia, lo cual es bastante reconfortante …
Rogelio